Revista Pijao
Una ficción recrea la vida de Manuel Puig a partir de cartas y diarios de una amiga
Una ficción recrea la vida de Manuel Puig a partir de cartas y diarios de una amiga

Por Silvina Premat   Foto Alejandro Guyot

La Nación (Ar)

Hablar de Manuel Puig cuando, hace casi dos décadas, conoció a Carmencita, abuela de su mujer, fue inevitable. Carmen Acuña vivió en General Villegas, igual que el autor de Boquitas pintadas, cuyo abordaje literario en clave cinematográfica y teatral a él, Carlos Balmaceda, profesor de historia, periodista y escritor, le interesaba profundizar. Para entonces había publicado su primera novela -La plegaria del vidente, por la que fue premiado en España- y sabía que lo suyo era la literatura que mezcla realidad y ficción. Pero no sólo eso.

Carmencita había conocido a Puig cuando ella tenía 14 años y él 8, y mantuvieron una amistad que superó distancias geográficas, sociales y religiosas hasta poco antes de la muerte, en 1990, del para esa época ya famoso escritor.

Con el tiempo, Carmencita fue confiando a Balmaceda esa y otras experiencias de vida que había registrado en diarios íntimos y que alimentaban la imaginación del escritor, quien, en tanto, publicó otras seis novelas. El resultado: Contigo a la distancia. Manuel Puig en los diarios de Carmencita, la novela que publicó Planeta este mes y que Balmaceda presentará mañana en la Feria del Libro de Mar del Plata.

"Hasta que Carmencita murió, en 2013, no imaginé una posibilidad concreta de escribir algo con ella como un personaje", cuenta Balmaceda a LA NACION. Primero intentó escribir una pieza teatral. "Opté por la novela porque me podía permitir contar muchos más episodios y emociones. Carmencita es el punto de partida; a Puig lo abordo desde ella" porque "me encanta desarrollar lo que la ficción hace con la realidad".

Con un estilo similar al llano, directo e intimista de Puig, Balmaceda intercala narraciones, diálogos y cartas que "muestran cómo iba cambiando esa relación y qué les iba pasando a uno y a otro en la vida de él, artista, y de ella", una mujer que compartía el sueño de los inmigrantes del siglo XIX de progresar y tener una hija que pudiera estudiar en la universidad (en su caso lo logró) y que se definía como una simple mujer de campo.

"Hay un hilo rojo de afectividad y de cariño que los unió durante mucho tiempo. Es difícil saber dónde empieza el recuerdo y dónde la emoción hace que uno se acuerde de una cosa y no de otra. La memoria es caótica, no es lineal", afirma el escritor. Y cuenta que conversó horas y horas con Carmencita y consultó sus diarios y las cartas de Puig, hoy en el fuero íntimo de su familia política.

En Contigo a la distancia, según su autor, "hay un Puig inédito, poco conocido, porque está atravesado por la relación con una persona que no es pública (Carmencita). Yo soy como el vampiro de la historia". Un ejemplo citado por él es una escena en la que el pequeño Puig, a quien llamaban Coco, invita a su amiga a la casa para interpretar frente a ella a Greta Garbo disfrazado con ropa y accesorios de su madre y a escondidas de su padre, que detestaba el gusto de su hijo por el cine y el drama. "Hace pocos días leí que el cineasta Arturo Ripstein contó que era muy difícil trabajar con Puig porque, dijo, «era muy divo y todo el tiempo se hacía la Greta Garbo». Me quedé helado porque recordaba aquello que me había contado Carmencita de hace cincuenta años", observa Balmaceda. Otro hallazgo son, para Balmaceda, los detalles de la cruel experiencia que vivió Puig cuando, a los 10 años, fue atacado en la calle por un muchacho que intentó abusar sexualmente de él, episodio que habría motivado el traslado de su familia a Buenos Aires.

Se incluyen "confesiones" de Puig que desnudan su alma y exhiben sufrimientos íntimos, como los que le generaban su homosexualidad y el exilio. Lo que más impactó a Balmaceda fue la tristeza que descubrió en Puig. "Encontré una persona muy herida por la soledad, enojada con la dificultad o imposibilidad de encontrar un amor, de poder cumplir con el sueño de tener una pareja estable y las crisis que su identidad sexual le producía en esa búsqueda", dijo. La intolerancia, el prejuicio, la hipocresía y el odio están muy presentes en estas escenas biográficas quizá tanto como en la misma obra de Puig.

El título de la novela alude al de un bolero, "Contigo en la distancia", del cubano César Portillo de la Luz. Esa letra "refiere a una relación de pareja; la de Carmencita y Puig se puede interpretar como una relación de amor sin un cruce sexual, como puede haber entre padres e hijos o entre amigos". En una de las cartas recreadas en la novela, un Puig maduro enumera las actitudes de amistad incondicional de Carmencita. Y declara: "Por todo eso me sentí un hombre mejor. Me sentí realmente amado. Y me sentí libre para amar".

Ese secreto

Contigo a la distancia

Autor: Carlos Balmaceda

Editorial: Planeta

Páginas: 189


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