Reseñas

Puente entre culturas

Por Carlos María Domínguez

 

El escritor francés Mathias Enard, profesor de lenguas árabe y persa en la Universidad de Barcelona, ganó el premio Goncourt 2015 con esta novela que se ha propuesto evocar en medio de los estruendos de la guerra de Siria los incontables vínculos y valores que reunieron durante muchos siglos la cultura europea con Oriente.

 

El libro es un compendio de erudición literaria, musical y arqueológica, una caudalosa suma histórica desplegada sobre una noche insomne de Franz Ritter, musicólogo y opiómano vienés que encuentra, en un artículo académico que le envía su amiga Sarah, la motivación para recordar los días compartidos en Alepo, Damasco, Palmira, Teherán, y muchas ciudades de oriente medio, él más enamorado que ella, pero para siempre unidos en la pasión por las culturas de la Mesopotamia. No se trata en rigor de una novela sino de un ensayo meticuloso y bien escrito, sostenido sobre las relaciones de personajes que no crecen porque el interés de la obra no está centrado en las tensiones de la trama sino en el registro de los intercambios de las dos civilizaciones, que a lo largo del tiempo tuvieron un fuerte impacto sobre el mundo europeo. En primer lugar, porque después de las invasiones bárbaras y el medioevo eclesial, Occidente recuperó su pasado grecolatino a través del mundo árabe, y en segundo lugar porque en especial durante los siglos XVIII y XIX, Oriente ejerció un fuerte influjo cultural bajo muchas formas de la alteridad.

 

Un abigarrado fresco de escritores, aventureros y músicos europeos interesados por Oriente comparecen a través de anécdotas y reflexiones en las páginas de Brújula: Beethoven, Liszt, Mozart, Wagner y Mendelssohn, Félicien David, entre los músicos; Balzac, Goethe, Proust, Kafka, Bloch, Mann, Irving, desde el mundo de las letras; grandes orientalistas como el austríaco von Hammer-Purgstall, o Alois Musil, primo de Robert, alemanes como Max von Oppenheim y Friedrich Rückert, o el traductor francés de Las mil y una noches, Charles Mandrus.

 

Enard deriva con solidez y soltura de un siglo a otro hasta alcanzar fechas contemporáneas, enlaza convincentes descripciones geográficas, que conoce de primera mano, y muchas reflexiones sobre el valor de las diferencias culturales, pero sin una seducción más firme que el recorrido enciclopédico, los personajes operan como pretextos, y con ellos las secuencias, los episodios breves, las pulsiones personales, al servicio de una exposición histórica cuyo mayor impacto brilla por el contraste entre los intercambios más o menos sofisticados, con la monstruosa confusión de los despojos humanos y edilicios que ha dejado la guerra contra los movimientos radicales musulmanes de los últimos años.

 

Brújula, de Mathias Enard. Mondadori, 2017. Buenos Aires, 430 páginas. Distribuye Penguin Random House.